Tu dominio es tu marca en internet: aparecerá en tarjetas, anuncios y conversaciones. Vale la pena elegirlo bien desde el principio, porque cambiarlo después cuesta posicionamiento y costumbre.
Las reglas de oro
Corto (idealmente menos de 15 caracteres), fácil de deletrear en voz alta, sin guiones ni números si puedes evitarlos, y que no dependa de una moda. La prueba definitiva: dilo por teléfono — si tienes que deletrearlo dos veces, sigue buscando.
¿.com u otra extensión?
Si el .com está libre, tómalo: sigue siendo la extensión que la gente escribe por defecto. Si está ocupado, las alternativas serias (.net, .io para tech, .ai para IA, .shop para tiendas) funcionan bien — mejor un buen nombre en .io que un nombre mediocre en .com.
Protege tu marca
Si tu negocio va en serio, considera registrar también las variantes obvias (con y sin “s”, el .com y tu extensión local) y apuntarlas a tu web principal. Cuesta poco y evita sustos.